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15 noviembre, 2022 Patologías0

¿Te enfureces cuando alguien te lleva la contraria? ¿Te irritas ante cualquier situación que se escapa de tu control?¿Se te dispara la presión arterial cuando tu hijo se niega a colaborar? La ira es una emoción normal, e incluso sana, pero es importante afrontarla de forma positiva. La ira descontrolada puede afectar tanto tu salud como tus relaciones.

¿Qué es la ira?

La ira es una reacción emocional lógica ante situaciones que se perciben como una injusticia o ante algo que se interpone en la consecución de objetivos personales. Desde esta perspectiva, como cualquier emoción, no sólo es útil, sino también necesaria, pues supone una voz de alarma que resulta en una reacción impulsiva de contraposición a algo que se considera como una agresión, injusticia…Sin embargo, la irascibilidad puede ser también un síntoma propio de estados de ansiedad, agotamiento, depresión, trastornos de la conducta o incluso de fases avanzadas de demencia.

El problema viene cuando esta emoción nos desborda continuamente y no somos capaces de controlarla o cuando nos ponemos iracundos en situaciones en las que en realidad las cosas no son “para tanto”.

Es una emoción humana natural, como la alegría, tristeza y el miedo y, en la mayoría de las personas, se mantiene dentro de un rango seguro y saludable.  No obstante, para algunos, los episodios frecuentes e intensos de ira pueden interferir gravemente con su vida cotidiana y llevar a una conducta destructiva. Entonces, ¿cómo controlar la ira? Comprenderla y obtener la ayuda adecuada para comenzar a controlarla puede marcar una diferencia grande y duradera.

La ira puede ir acompañada de cambios, tanto psicológicos como fisiológicos. Por este motivo, entre otros, es fundamental aprender a controlarla.

6 técnicas eficaces para controlar la ira

1. Piensa antes de hablar

En un momento de enojo, es fácil decir algo de lo que luego te arrepentirás. Tómate unos momentos para ordenar tus pensamientos antes de decir algo, y permite que las otras personas involucradas en la situación hagan lo mismo.

2. Una vez que te tranquilices, expresa tu ira

Tan pronto como puedas pensar con claridad, expresa tu frustración de una manera asertiva pero no confrontativa. Comunica tus preocupaciones y necesidades de manera clara y directa, sin herir a los demás ni tratar de controlarlos.

3. Tómate un tiempo para reflexionar

Los tiempos para reflexionar no son solo para niños. Date pequeños descansos en los momentos del día que tienden a ser estresantes. Algunos momentos de tranquilidad pueden ayudar a que te sientas mejor preparado para manejar lo que sucederá después sin irritarte o enojarte.

4. Identifica posibles soluciones

En lugar de concentrarte en lo que te enojó, esfuérzate por resolver el problema en cuestión. ¿Te vuelve loco que la habitación de tu hijo esté desordenada? Cierra la puerta. ¿Tu pareja llega tarde a cenar todas las noches? Programa comidas más tarde en la noche o acuerda comer solo algunas veces a la semana. Recuerda que la ira no soluciona nada y solo podría empeorar todo.

5. Usa el humor para aliviar la tensión

Tomarse las cosas con calma puede ayudar a aliviar la tensión. Utiliza el humor como ayuda para afrontar lo que te enoja y, posiblemente, las expectativas poco realistas que tengas sobre cómo deberían ser las cosas. Sin embargo, evita el sarcasmo, dado que puede herir los sentimientos y empeorar las cosas.

6. Practica técnicas de relajación

Cuando te sientas exasperado, pon en práctica las técnicas de relajación. Practicar ejercicios de respiración profunda, imagina una escena relajante o repite una palabra o una frase que te tranquilice, como «Tómalo con calma». También puedes escuchar música, escribir un diario o practicar algunas posturas de yoga: lo que sea necesario para relajarte.

 


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10 noviembre, 2022 Patologías0

Todos vivimos en la vida momentos y situaciones que no sabemos cómo gestionar, que nos sobrepasan o nos dejan paralizados. Puede ser un accidente, la pérdida de un ser querido, haber sufrido abusos, ser testigo de accidentes o atrocidades…Estos sucesos suelen generar emociones muy intensas y pueden causarnos traumas psicológicos o emocionales.

¿Qué es un trauma?

Un trauma psicológico es un conjunto de recuerdos pertenecientes principalmente a la memoria emocional que han quedado almacenados en nuestra mente de manera que vienen a nuestra consciencia de manera relativamente frecuente y nos causan un gran malestar, normalmente vinculada a la angustia y muchas veces también a la vergüenza y los sentimientos de indefensión.

Los traumas tienen su origen en una situación estresante y amenazadora que ha sobrepasado nuestros mecanismos de afrontamiento. Surge cuando hemos sufrido un miedo muy intenso y nos hemos sentido incapaces de gestionarlo. Normalmente, están basados en experiencias pasadas que están relacionadas de algún modo con la violencia y la muerte: palizas, abusos sexuales y violaciones, pérdidas de seres queridos por accidentes, etc.

No obstante, todos los traumas no son el resultado de un episodio puntual. A veces se produce un “trauma acumulativo”, el resultado de haber estado expuestos durante un largo periodo de tiempo a situaciones que no hemos logrado asumir ni hemos podido gestionar.

Síntomas Trauma Psicológico

Algunos síntomas que pueden indicar la existencia de un trauma psicológico son:

  • Insomnio y pesadillas.
  • Irritabilidad.
  • Ansiedad y nerviosismo.
  • Miedo.
  • Confusión.
  • Sensación de culpa y vergüenza.
  • Indiferencia emocional.

Las consecuencias de los traumas emocionales

El origen de muchos problemas psicológicos se encuentra en los traumas emocionales. Cuando no logramos superar un trauma, pueden aparecer diferentes trastornos que afectarán a nuestro desempeño y calidad de vida.

  • Ansiedad. La ansiedad es un trastorno vinculado al miedo, por lo que es usual que después de un episodio traumático desarrolles una actitud hipervigilante y aprensiva que da paso a la ansiedad.
  • Depresión. Cuando el trauma es muy grande, puedes experimentar un profundo sentimiento de indefensión y desesperanza. Puedes perder la alegría y los motivos para vivir, por lo que podrías desarrollar un cuadro depresivo e incluso tener ideas suicidas.
  • Trastorno por estrés postraumático. El trauma se revive en forma de recuerdos angustiosos recurrentes e involuntarios que provocan un gran malestar. En algunos casos pueden aparecer reacciones disociativas en las que pierdes el contacto con la realidad y crees que los hechos traumáticos están ocurriendo realmente.
  • Aislamiento social. Debido al miedo a que vuelva a ocurrir un evento similar, es probable que poco a poco limites tus actividades sociales y te aísles.
  • Trastornos disociativos. La disociación es un síntoma claro de haber sufrido un trauma emocional, debido a que es una respuesta automática de nuestro cerebro para desconectarse del dolor.

Tratamientos para un trauma psicológico

Dentro de las técnicas más empleadas están:

  • La técnica EMDR, una de las técnicas más vanguardistas dentro de la Psicología que se utiliza mucho para superar el estrés postraumático. Esta técnica estimula ambos hemisferios cerebrales mediante sonidos alternos en los oídos, las manos o mediante estimulación visual. Esto le da un significado a lo ocurrido, ya que se trabaja en los sonidos, olores, pensamientos, imágenes y sensaciones relacionadas con el momento traumático.
  • La hipnosis es otra técnica recurrente a la hora de superar un evento traumático. En este caso el paciente está relajado pero atento, lo que produce una disminución de la activación cortical. Esto permite reestructurar recuerdos y disminuir el impacto negativo que se produce en nuestras emociones.
  • Técnicas Mindfulness que consiste en ejercicios mentales para combatir el impacto traumático. Es un tipo de meditación que ayuda al paciente a paliar los malestares mentales, prestando atención al momento y dejando de lado las cosas banales que le rodean.
  • Técnicas de integración cerebral es una de las técnicas más utilizadas para resolver traumas, ataques de pánico y ansiedad. Esta técnica trabaja, desde un abordaje neurofisiológico, cognitivo y eléctrico, el campo del pensamiento y la manera en la que el cerebro recopila la información.
  • Brainspotting: aborda los traumas desde una perspectiva profunda y transformadora, lo que ayuda al paciente a superar las heridas emocionales provocadas por el hecho traumático. La técnica consiste en conectar las reacciones emocionales y físicas con el objetivo de identificar el punto cerebral y liberar las emociones bloqueadas.

 

En Proyecto3 Psicólogos nos distingue un enfoque interdisciplinar desde el que atendemos todas las necesidades educativas, psicológicas y funcionales del desarrollo infanto juvenil o adulto.

En el diagnóstico y tratamiento, establecemos sinergias entre los profesionales desde las diferentes áreas que benefician al paciente; utilizamos nuevas tecnologías aplicadas, técnicas científicamente probadas y mantenemos una estrecha colaboración con familia y colegio.


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8 noviembre, 2022 Patologías0

Los trastornos de ansiedad se encuentran entre las enfermedades mentales más comunes. En España se estima que un 40% de las personas sufre ansiedad o depresión. Además, las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecerla que los hombres.

Sentir ansiedad de modo ocasional es una parte normal de la vida…Pero en las personas que tienen un trastorno de ansiedad, estos sentimientos duran más tiempo y son más intensos. Estos sentimientos interfieren con las actividades diarias, son difíciles de controlar y  son desproporcionados en comparación con el peligro real y pueden durar un largo tiempo.

¿Qué es un ataque de ansiedad?

Los ataques de ansiedad se pueden manifestar de forma muy variable. Recordemos que la crisis aparece de forma súbita y en pocos minutos alcanzan su máxima intensidad. El ataque de ansiedad produce gran desesperación y angustia y puede detonar los siguientes síntomas en las personas que lo padecen:

  • Aceleración del pulso o sensación de palpitaciones.
  • Sensación de ahogo o dificultad para respirar.
  • Presión en el pecho.
  • Sudoración.
  • Dolor de cabeza.
  • Llanto o gritos incontrolables.
  • Ganas de vomitar (náuseas).
  • Sensación de mucho calor o escalofríos.
  • Mareo, aturdimiento o sensación de desmayo.
  • Hormigueo en las manos o en la cara.
  • Miedo a “volverse loco” o a perder el control.
  • Miedo a morir de forma inminente.

Normalmente, después de vivir un episodio así, las personas desarrollan una inquietud o preocupación continua ante la posibilidad de que la crisis de ansiedad se repita. Este temor los lleva a modificar sus hábitos y conductas, con el objetivo de evitar nuevas crisis de pánico. Así, evitan hacer o acudir a determinados lugares que relacionan con las crisis, pudiendo desarrollar posteriormente una Agorafobia o una Depresión.

Causas de un ataque de ansiedad

La ansiedad como mecanismo adaptativo, es buena, funcional, normal y no representa ningún problema de salud. Sin embargo, en algunos casos, este mecanismo funciona de forma alterada y en lugar de ayudarnos, nos incapacita. ¿Qué es lo que puede estar influyendo?

  • Interpretación de una situación como desbordante ante los recursos que tenemos.
  • Afrontamiento de situaciones estresantes y acumulación de estrés.
  • Para algunas personas, la ansiedad puede estar relacionada con un problema de salud.
  • Tipo de personalidad.
  • Trastornos mentales. Existen personas que padecen otros trastornos mentales que pueden padecer un ataque de ansiedad.
  • Consumo de alcohol o drogas.
  • Haber sufrido situaciones traumáticas.

 

A través del tratamiento psicológico encontramos el origen real del trastorno de pánico, además de dotar a la persona de estrategias y herramientas para controlar su ansiedad, y en definitiva su vida, no desde el miedo y la evitación, sino desde la seguridad y la confianza.

Si piensas que puedes estar en esta situación quizá sea hora de pedir ayuda. Cualquier momento es bueno para iniciar tu proceso terapéutico y en Proyecto 3 psicólogos estamos encantados de acompañarte con nuestras terapias.


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2 noviembre, 2022 Patologías0

Seguro que alguna vez tu mismo lo has dicho o has escruchado expresiones de los demás como “estoy estresado”, “tengo ansiedad” o similares. Son conceptos que tenemos tan integrados en nuestro lenguaje cotidiano, que es muy frecuente que los usemos de forma indistinta y en algunas ocasiones incluso sin saber exactamente qué significan o cuál es el alcance de sus connotaciones. Ansiedad o estrés: aprendamos a diferenciarlas

¿Qué es el estrés?

Cuando hablamos de estrés nos estamos refiriendo, en líneas generales, a una reacción de tensión que sufre nuestro organismo ante un estímulo que se percibe como desafiante. Esta reacción se manifiesta normalmente con inseguridad, hipervigilancia, tensión muscular, síntomas estomacales, etc

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es miedo, preocupación, temor… un sentimiento que puede tener diferentes intensidades, a veces adaptativas y naturales, pero en otras ocasiones nos puede anular por completo. Se trata de un estado emocional que tiene lugar sin que exista necesariamente una amenaza real. Las causas de la ansiedad pueden ser físicas, emocionales o deberse al pasado.

Cómo diferenciar entre el estrés y la ansiedad

El estrés y la ansiedad son parte de la misma reacción del cuerpo y tienen síntomas similares. Esto significa que puede ser difícil diferenciarlos. El estrés tiende a ser por un corto tiempo y es la respuesta a una amenaza reconocida. La ansiedad puede permanecer y algunas veces parecer como si nada la desencadena.

Podemos establecer que las diferencias principales entre estos conceptos radican en su naturaleza y manifestación

Hay casos en los que los estados estresantes se manifiestan a través de sintomatología física como puede ser la digestiva, otros en los que se producen erupciones cutáneas, cefaleas tensionales, dolores articulares, etc. Sin embargo, un cuadro de ansiedad va más allá.

Es una expresión más compleja que, además del plano físico, involucra aspectos de nuestro procesamiento cognitivo en el que se verán afectadas (además de lo ya comentado) nuestras emociones. Pueden aparecer pensamientos intrusivos, ideas obsesivas, pesimismo, irascibilidad, etc.

 

Proyecto3 Psicólogos

Nos distingue un enfoque interdisciplinar desde el que atendemos todas las necesidades educativas, psicológicas y funcionales del desarrollo infanto-juvenil o adulto.

En el diagnóstico y tratamiento, establecemos sinergias entre los profesionales desde las diferentes áreas que benefician al paciente; utilizamos nuevas tecnologías aplicadas, técnicas científicamente probadas y mantenemos una estrecha colaboración con familia y colegio. Todo ello porque nuestro mayor logro es tu bienestar.


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19 octubre, 2022 Patologías0

La palabra Cáncer automáticamente nos produce rechazo, tristeza, malestar. Es una de las enfermedades más temidas y que desgraciadamente millones de personas padecen cada año. En el caso de las mujeres, les afecta especialmente el Cáncer de Mama. 

Por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud el 19 de octubre se celebra mundialmente el Día Internacional de lucha contra el Cáncer de Mama con el objetivo de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos.

Se estima que 1 de cada 8 mujeres tendrá cáncer de mama a lo largo de su vida y esta es la razón principal de porque las mujeres deben realizarse una evaluación regularmente de sus senos. En España se diagnostican alrededor de 33.307 nuevos cánceres de mama al año

La detección precoz a fin de mejorar el pronóstico y la supervivencia de los casos de cáncer de mama sigue siendo la piedra angular de la lucha contra este cáncer. La mujer debe conocer sus mamas, realizándose exploraciones periódicas de las mismas. Ante cualquiera de los siguientes síntomas debe consultar a su médico de familia:

  • Un bulto o zona engrosada
  • Un cambio en el tamaño o la forma.
  • Cambios en la piel, aparición de eczemas.
  • Hundimiento del pezón.

Vivir un proceso de cáncer supone un desafío, tanto para las mujeres como para sus familias. Es importante hablar y exteriorizar sus sentimientos. Hablar con alguien que haya pasado por lo mismo es de gran ayuda para los pacientes.

Cambios emocionales, de salud mental y de estado de ánimo

Un diagnóstico de cáncer puede afectar la salud emocional de los pacientes, las familias y los cuidadores. Los sentimientos comunes durante esta experiencia que cambia la vida incluyen ansiedad, angustia y depresión. Los roles en el hogar, la escuela y el trabajo pueden afectarse Es importante reconocer estos cambios y obtener ayuda cuando sea necesario.

Ansiedad

La ansiedad significa sentirse incómodo, preocupado o asustado por una situación real o posible.  Es importante reconocer la ansiedad y tomar medidas para controlarla o evitar que empeore.

Depresión

Los sentimientos de depresión son comunes en pacientes con cáncer, familias y cuidadores. Aprenda cómo detectar la depresión y si hay razones para estar preocupado.

Angustia

La angustia es una emoción, sentimiento, pensamiento, condición o comportamiento desagradables. Estar angustiado puede afectar la forma en que piensa, siente o actúa, y puede empeorar los efectos de tener cáncer.

 

Cuidar la Salud Mental de los pacientes con cáncer

Una buena salud mental y las relaciones de apoyo son una parte importante de transitar el recorrido del cáncer. La Salud mental se refiere al bienestar psicológico, emocional y social. Incluye cómo nos sentimos, pensamos, actuamos y nos relacionamos con otras personas.

Tener una buena salud mental puede mejorar los resultados médicos y la calidad de vida tanto del paciente como de la familia. Desafortunadamente, hay una gran cantidad de personas diagnosticadas que no reciben información sobre los problemas de salud mental que pueden aparecer en el desarrollo de la enfermedad, ni recibirán tratamiento aún en caso de presentar todos los síntomas para un diagnóstico en este sentido.

Entre las razones por las cuales una persona con cáncer puede no recibir ayuda para su problema de salud mental, enumera las siguientes:

  • El cáncer, la depresión y la ansiedad comparten síntomas físicos como fatiga, falta de sueño y disminución del apetito, lo que puede dificultar el reconocimiento de los problemas de salud mental.
  • Los equipos de atención del cáncer a menudo carecen de habilidades específicas para reconocer los problemas de salud mental. El interés se centra completamente en el tratamiento y abordaje del cáncer, relegándose la salud mental como parte menos importante, por lo que, en muchos casos ni se ofrece ni se busca ayuda.

Proyecto Chemobrain

El Chemo Brain es un efecto secundario al tratamiento con quimioterapia y otras terapias en la intervención frente al cáncer que hace referencia a la disminución de las capacidades mentales superiores (atención, memoria, capacidad de planificación, gestión, lenguaje, etc.). Se ha demostrado la presencia de deterioro cognitivo en más del 75% de los pacientes en tratamiento oncológico.

¿Cómo afecta al paciente en tratamiento oncológico?

Este deterioro cognitivo afecta al día a día del paciente, en su funcionalidad en casa, en el trabajo, así como a su gestión emocional, autoestima y en sus relaciones sociales con otras personas.

Por ello, desde Proyecto 3 Psicólogos  queremos ser pioneros en este campo ofreciendo un programa de rehabilitación de todos los procesos cognitivos.

Este tratamiento lo realizamos con población infantil (desde los 7 años) y adulta con cáncer que actualmente se encuentran recibiendo tratamiento de quimioterapia u hormonoterapia y que presentan quejas cognitivas en el mantenimiento de la atención, la memoria, episodios de desorientación, incapacidad para concentrarse, lentitud mental y otras dificultades importantes a nivel cognitivo.

 


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6 octubre, 2022 Patologías0

Desde el año 2004, el primer jueves de octubre se celebra el Día Europeo de la Depresión, una celebración propuesta por la Asociación Europea para la Depresión (EDA), en virtud de que solo en Europa existen 30 millones de pacientes mentales con depresión crónica. La depresión, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es la principal causa de discapacidad en todo el mundo.

Ocasionalmente, todos nos sentimos melancólicos o tristes, pero estos sentimientos, por lo general, son pasajeros y se superan en poco tiempo. En cambio, cuando una persona tiene un trastorno depresivo, este interfiere con la vida diaria y afecta al desempeño normal de sus actividades cotidianas.

¿Qué es la depresión?

La depresión es una enfermedad común pero grave, y la mayor parte de quienes la padecen necesita tratamiento para mejorar. En el peor de los casos, la depresión puede prolongarse durante años e, incluso, afectar de forma irreversible a la persona que la padece.

Por tanto, la depresión se caracteriza por un estado de ánimo bajo y sentimientos de tristeza, asociados a alteraciones del comportamiento, del grado de actividad y del pensamiento. Puede causar ansiedad, insomnio, pérdida de apetito y falta de interés o placer por realizar diferentes actividades, así como afectar a las actividades laborales, escolares y familiares.

Cifras alarmantes

La depresión puede afectar a cualquier persona, de cualquier nivel socioeconómico y de cualquier edad. De hecho, dos de cada 100 habitantes de entre 16 y 65 años presenta un problema depresivo, y es la tercera causa más frecuente por la que un paciente acude a su médico de familia, según datos del Servicio Andaluz de Salud.

Por otra parte, según datos publicados recientemente por la Asociación Española de Psiquiatría Privada, la depresión afecta al 15% de la población adulta. En España, una de cada cinco mujeres y uno de cada diez hombres padecen este trastorno. Además de a las mujeres, afecta también en mayor medida a las personas menores de 45 años.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es una enfermedad frecuente en todo el mundo, que afecta a unos 350 millones de personas, y va en aumento: se prevé que en 2021 sea la causa de enfermedad número uno en el mundo desarrollado. En la Unión Europea, 18,4 millones de personas con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años padecen cada año una depresión importante.

Tratamiento y seguimiento

Es fundamental romper el tabú que suponen las enfermedades mentales y consultar a un profesional a la mayor brevedad posible y con la misma naturalidad que cualquier otro padecimiento de la vida diaria. Es importante tener siempre presente que, como muchas otras enfermedades, tiene sus síntomas, su tratamiento, su proceso de recuperación y finalmente su cura, y no hay que desesperarse por tratar de llegar al final lo antes posible.

Existen muchas maneras de afrontar la depresión desde el punto de vista de la psicología, siendo muy variadas las terapias usadas por los profesionales para combatir esta enfermedad. Por su parte, los psiquiatras recetan diferentes fármacos que ayudan a su tratamiento.

Por ello, lo primero es ponerse en manos de un psicólogo o psiquiatra que valore la conveniencia de un tratamiento conductual y/o farmacológico específico para esa clase de depresión. Con él nos ayudarán a modificar tanto los sesgos cognitivos como las alteraciones bioquímicas presentes.

 

¿Qué pasa con el cerebro en una depresión?

Si padeces depresión o estás en contacto con personas deprimidas ya te habrás dado cuenta de lo difícil que supone en esa situación valorar los acontecimientos positivos. ¿Por qué sucede esto? No, no es que se empeñen en ignorar lo bueno, es que su percepción, interpretación y hasta sus recuerdos, están alterados por un efecto psicológico denominado sesgo cognitivo.

El sesgo cognitivo implica una distorsión en la interpretación de la información disponible, y existen diferentes tipos. Uno de los sesgos cognitivos más característicos de la depresión favorece que la persona se centre solo en los detalles negativos, incluso a pesar de que el contexto global sea positivo.

Otros sesgos cognitivos de la depresión se relacionan con:

  • Baja autoestima
  • Memoria selectiva
  • Pensamiento dicotómico
  • Maximalismo

El suicidio un riesgo real

Como toda enfermedad mental, la depresión necesita de mucho cuidado, ya que el mismo estado anímico del paciente genera estragos en el organismo como enfermedades cardiovasculares, diabetes u otros trastornos mentales.

Pero el mayor riesgo que existe es el del suicidio. Estudios han demostrado que las personas con depresión crónica son 21 veces más propensas a quitarse la vida.


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23 septiembre, 2022 GeneralPatologías0

El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión relacionado con los cambios de estación. El trastorno comienza y finaliza aproximadamente en la misma época cada año. Si eres como la mayoría de las personas con este trastorno, tus síntomas comienzan en otoño y continúan durante los meses de invierno y, durante este período, tienes menos energía y te sientes de mal humor. Los síntomas suelen desaparecer durante los meses de primavera y verano.

Los síntomas pueden incluir:

  • Tristeza
  • Perspectiva sombría
  • Sentimientos de desesperanza, pesimismo e irritación
  • Pérdida de interés en actividades que antes solía disfrutar
  • Poca energía
  • Dificultad para dormir o dormir demasiado
  • Deseos de comer carbohidratos y aumento de peso
  • Pensamientos de muerte o suicidio

 

Más allá de cierto mal humor, cambio o inapetencia, el TAE tiene una diagnosis que permita ser reconocido, ya que se considera un tipo de depresión mayor recurrente con un patrón especial. Para considerarlo como tal, al menos se deben producir los episodios en determinadas estaciones y por al menos dos años consecutivos, lo que permite diferenciar los casos puntuales de apatía o cierto bajón con los que de verdad sean parte del TAE, cuya sintomatología es muy similar al de otras depresiones mayores.

De hecho, al ser estacional, los síntomas también pueden variar en su recurrencia y también en su prevalencia siendo bastante más frecuentes los trastornos afectivos estacionales que se producen en otoño e invierno que los de que se suceden en primavera o verano.

 

Por qué aumenta la depresión en otoño e invierno

Alrededor de los 20-35 años y con una incidencia mayor en mujeres que en hombres la prevalencia de los trastornos afectivos estacionales se sitúa entre el 1 y el 10% de la población, siendo más recurrentes en el caso de países en latitudes norte como Finlandia, Suecia y Noruega, donde se ha esgrimido la falta de luz solar como motivo primordial para justificar este aumento.

 

Proyecto3 Psicólogos tu centro de psicología en Madrid

Si necesitas la ayuda de expertos en el cuidado de tu salud emocional en Proyecto3 Psicólogos podemos ayudarte. Somos un equipo interdisciplinar conformado por psicólogos, psiquiatras, neuropsicólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales y fisioterapeutas. Ofrecemos tratamiento a pacientes de todo tipo (adultos, parejas, jóvenes y niños) con una amplia diversidad de problemas más o menos frecuentes.


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21 septiembre, 2022 Patologías0

Hoy, 21 de septiembre se celebra el Día Mundial del Alzheimer, proclamado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y auspiciado por Alzheimer’s Disease International (ADI).

 Su objetivo consiste en concienciar más acerca de la enfermedad, todavía desconocida para muchas personas que por suerte no han tenido relación con ella. Es importante, aprender a detectar los primeros síntomas para poder frenar todo lo posible los efectos de la enfermedad.

En España, la Confederación Española de Alzheimer  es la organización encargada de llevar a cabo la campaña a nivel nacional, desarrollando actividades que ayuden a concienciar y a reivindicar tratamientos, medicamentos y estudios para la enfermedad.

Alrededor de 50 millones de personas en el mundo padecen alzhéimer y cada año se diagnostican 9 millones de casos, según los últimos datos de la OMS. Unas cifras alarmantes que, debido al cada vez mayor envejecimiento de la población, se van a multiplicar en los próximos años, hasta llegar a los 131 millones en 2050.

En España, la prevalencia de la enfermedad de Alzheimer también es alta, aumentando conforme avanza la edad desde el 3,4 % entre los 70 y 74 años hasta el 39 % en los mayores de 90 años.

En la actualidad, el Alzheimer no tiene cura, pero hay tratamientos para los síntomas disponibles y se continúa investigando. Si bien los tratamientos actuales para el Alzheimer no pueden detener el avance de la enfermedad, pueden ralentizar por un tiempo el empeoramiento de los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con Alzheimer y sus cuidadores.

Síntomas más comunes

El síntoma temprano más común del Alzheimer es la dificultad para recordar información recién aprendida porque los cambios ocasionados por el Alzheimer generalmente comienzan en la parte del cerebro que afecta al aprendizaje.

La hipertensión arterial, obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo, la diabetes o haber sufrido traumatismos craneoencefálicos aumentan los riesgos.

A medida que el Alzheimer avanza en nuestro cerebro, se agravan los síntomas, entre ellos:

  • La desorientación; cambios en el humor y el comportamiento.
  • Confusión cada vez más grave en relación con eventos, horas y lugares.
  • Pérdida de memoria y cambios en el comportamiento más graves.
  • Y finalmente, dificultad para hablar, tragar y caminar.

El alzhéimer tiene un gran impacto en la calidad de vida de los pacientes y sus familias, en las que recae principalmente la prestación de los cuidados.

Trabajar los estímulos contra el Alzheimer

En las primeras fases de desarrollo, se ha demostrado que la estimulación mediante juegos e interacción social es altamente valiosa para conseguir que la memoria no se pierda a un ritmo demasiado elevado.

Los juegos de forma muy especial representan desafíos para las personas mayores que encuentran en ellos un complemento esencial para sus ratos de ocio. Estas actividades llevadas a cabo en grupos fomentan habilidades como la estrategia, la planificación o la interacción con el entorno, factores muy relacionados con la memoria que contribuyen en esencia a mejorar su rendimiento.

Además, la ayuda de herramientas informáticas y aplicaciones basadas en la estimulación cognitiva y pérdida de memoria, son un gran paso para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, sus familiares y cuidadores. 

 

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28 julio, 2022 GeneralPatologías0

El síndrome de savant o síndrome del sabio es una patología extraña en la que las personas con discapacidad en su desarrollo, lesiones o enfermedades cerebrales presentan «islas» espectaculares de habilidad o habilidades de forma extraordinaria, creando una discordancia entre la discapacidad y la «superhabilidad».

De hecho, afecta en un 75 % a personas dentro del espectro autista y a un 25 % a personas con un trastorno en el sistema nervioso.

¿Qué es el Síndrome del Savant?

El Síndrome del Savant es un conjunto de síntomas cognitivos anómalos, que el investigador Darold Treffert define como un estado patológico según el cual algunas personas con desórdenes mentales y pese a sus discapacidades físicas, mentales o motrices, poseen una sorprendente habilidad o habilidades mentales específicas.

Este síndrome fue descrito por primera vez en el año de 1789 por Benjamín Rush, al documentar el caso de un paciente con la capacidad de calcular la edad de las personas en tan solo segundos.

Lo único que han establecido los científicos hasta ahora es una asociación entre el síndrome y el daño cerebral que se presenta en pacientes con demencia frontotemporal progresiva, lo cual hace que desarrollen habilidades artísticas sorprendentes, pero no habilidades abstractas o simbólicas. También se sospecha el papel que pueda tener el cromosoma 15 en la presencia o ausencia de habilidades savants.

Características y tipos de savants:

En general, las habilidades más usuales de los Savant se centran en 4 categorías principales:

  • Arte(música, pintura y escultura): se caracterizan por ser grandes intérpretes musicales (especialmente al piano) pintores y escultores. Suelen tener habilidades innatas para comprender e interpretar la música.
  • Cálculo de fechas: algunos savant pueden memorizar calendarios enteros y recordar datos específicos referentes a cada uno de esos días.
  • Cálculo matemático: capacidad para realizar complejos cálculos matemáticos de forma instantánea y con enorme precisión. Por ejemplo, calcular números primos, decimales de pi o realizar de divisiones con 100 decimales, todo ello, por supuesto, mentalmente.
  • Habilidades mecánicas y espaciales: capacidad para medir distancias casi exactas sin instrumental alguno, construcción de maquetas altamente detalladas, memorización de mapas y direcciones, etc.

 

Casos conocidos

Claro que los hay. De hecho, existen películas que se inspiran en estas personas, como el caso de Kim Peek. Este era como una enciclopedia ambulante, memorizó más de 8.000 libros a lo largo de su vida. Su historia se puede ver reflejada en Rain Man.

Otro ejemplo es el de Tony DeBois, que nació ciego y con autismo y a los 2 años de edad comenzó a tocar el piano sin haber recibido ningún tipo de clase ni instrucción.


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19 julio, 2022 GeneralPatologías0

Lamentablemente, los trastornos de la conducta alimentaria cada vez son más prevalentes en la población, sobre todo en mujeres jóvenes. La mayoría de nosotros hemos escuchado hablar de la Anorexia o la Bulimia, pero encontramos otros Trastornos de la Conducta Alimentaria, como el trastorno por atracón.

¿Qué es el trastorno por atracón?

El trastorno por atracón es un trastorno alimentario, que ocurre cuando las personas comen en exceso, de manera compulsiva y regular. Generalmente, las personas que padecen este trastorno sienten que no pueden dejar de comer, aunque no tengan hambre. Las personas con trastorno por atracón suelen usar los alimentos como un medio para hacer frente a las emociones o presiones subyacentes.

La persona con trastorno por atracón muestra por lo menos tres de las conductas siguientes durante un episodio de atracón:

  • Come mucho más rápido de lo normal.
  • Come hasta sentirse incómodamente lleno.
  • Come mucho sin tener hambre.
  • Come solo/a por vergüenza.
  • Siente asco, depresión o culpa después de cada atracón.

 

Tratamiento para el trastorno por atracón

El tratamiento deberá de tener en cuenta todas aquellas áreas afectadas, como puede ser alimentación, pensamientos y conductas asociadas, así como las causas subyacentes al trastorno que han propiciado su aparición. De ese modo, será necesario el trabajo de un equipo multidisciplinar, incluyendo a otros profesionales como los nutricionistas.

El tratamiento puede realizarse tanto en formato individual como en formato grupal. También se puede elaborar un plan de tratamiento que combine ambas modalidades.

La modalidad individual, terapia psicológica, permitirá a la persona tener el espacio para intervenir en aquellos factores personales y ajustar los recursos a sus necesidades. El tratamiento grupal, en cambio, va a permitir un espacio compartido con otras personas que estén experimentando la misma situación. En algunos casos se puede requerir también intervenir a nivel farmacológico.

 

Trastorno por atracón vs. bulimia

Estos episodios de atracón también pueden estar presentes en la bulimia, otro trastorno de la conducta alimentaria. La diferencia entre la bulimia y este trastorno la encontramos en que, en el primer caso, después del atracón la persona suele llevar a cabo conductas compensatorias como el vómito, el uso de laxantes o diuréticos o realizar ejercicio físico de forma compulsiva, en cambio en este caso no se recurre a conductas compensatorias.

 

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