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Las enfermedades mentales en los niños pueden ser difíciles de identificar para los padres. Como resultado, muchos niños que podrían beneficiarse del tratamiento no reciben la ayuda que necesitan. Entiende cómo reconocer los signos de advertencia de las enfermedades mentales en los niños y cómo puedes ayudar a tu hijo.

Los trastornos de salud mental en los niños se definen generalmente como retrasos o interrupciones en el desarrollo del pensamiento, en las conductas, en las habilidades sociales o en la regulación de las emociones adecuados para la edad.

 

¿Cuáles son los problemas psicológicos más comunes en los niños?

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

Es uno de los trastornos más comunes durante la niñez, además, dependiendo del tipo este puede durar hasta la adultez. Por lo general, los niños suelen tener problemas para concentrarse, sin embargo, esto debería mermar mientras crece. Si este problema persiste con el tiempo, es posible que sufra de trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDHA).

Ansiedad

Los niños pueden sufrir de ansiedad debido a un miedo o preocupación de alto nivel. Gracias a esto, es posible desencadenar una serie de inconvenientes sociales, escolares e incluso familiares. Esta inestabilidad emocional también la produce situaciones que han generado un estrés postraumático.

Conducta agresiva

Este inconveniente se presenta cuando el infante tiene el principal objetivo de hacer daño a un objeto o persona. En este caso se debe de tener sumo cuidado ya que hay grandes posibilidades de que lastime a algún compañero de clase.

Autismo

Este trastorno neuropsiquiátrico debe tratarse de la forma adecuada y dependiendo de la profundidad del mismo, será necesario aplicar medidas más estrictas. Por ello, el psicólogo debe estar presente para comprobar su diagnóstico e indicar a los padres las acciones y el tratamiento a seguir para mejorar la calidad de vida del niño/a.

 

Causas de las enfermedades mentales infantiles

No hay una causa única cuando un niño desarrolla un trastorno mental, sino más bien un conjunto de factores multicausales. Hay diversos factores que han sido asociados con la presencia de psicopatología en niños:

  • Factores biológicos :estos factores están relacionados con los neurotransmisores en el cerebro del niño. Un desequilibrio en el nivel de neurotransmisores puede indicar la presencia de un trastorno mental. Los niveles de serotonina puede ser un factor a tener en cuenta.
  • Factores ambientales: el contexto en el que el niño se desarrolla tiene efectos en su desarrollo. Eventos estresantes (trauma, abuso…) pueden afectar a las habilidades del niño e incrementar el riesgo de desarrollar un trastorno mental.
  • Factores psicológicos: baja autoestima o problemas con la imagen corporal afectan como los niños se perciben a sí mismos y pueden incrementar el riesgo de psicopatología.
  • Lesiones cerebrales: pueden incrementar el riesgo de trastorno mental en el niño. La lesión cerebral puede producirse por un accidente, abusos, etc.

 

Proyecto 3 Psicólogos

En nuestro centro de psicología de Proyecto3 Psicólogos nos reunimos un nutrido equipo de profesionales especializados en tratar con niños y jóvenes de todas las edades. Sea cual sea el problema que te preocupa    referente a tu hijo o hija podemos ayudarte.

Consúltanos para tener más información y poder aconsejarte de la mejor forma posible.


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 ¿Qué es la Autoestima?

La autoestima son los sentimientos que nos profesamos, es el cómo nos sentimos con nuestros comportamientos, actitudes, habilidades, logros y fracasos. Es el sentido de nuestra valía y el aprecio que nos tenemos. Se trata de una relación que vamos construyendo con nuestro “yo” a lo largo de los años y que está determinada por la manera en que hemos ido reaccionando ante las situaciones que se nos han presentado en la vida.

La autoestima es una parte vital para el desarrollo de los niños, ya que se empieza a forjar en los primeros años de vida de un individuo.

Es importante tener en cuenta la mirada de los adultos a la hora de construir una imagen de los más pequeños. Los niños tienen una capacidad sensitiva muy elevada, es por ello que, fácilmente pueden percibir las inseguridades y los miedos de los adultos. Por ello, no sólo debemos tener en cuenta las capacidades, potencialidades de los niños y sus áreas de mejora, sino que también es esencial trabajar su autoestima para su óptimo desarrollo.

Los niños con una buena autoestima:

  • Se sienten valorados y aceptados.
  • Se sienten seguros.
  • Están orgullosos de lo que son capaces de hacer.
  • Piensan cosas buenas sobre sí mismos.
  • Creen en ellos mismos.

Los niños con baja autoestima:

  • Son críticos y duros consigo mismos
  • Sienten que no son tan buenos como otros niños.
  • Piensan en las veces que fracasan más que en las que tienen éxito..
  • Carecen de confianza.
  • Dudan de que puedan hacer las cosas bien.

 

5 formas de ayudar a los niños a mejorar su autoestima

  • Refuerza sus logros

Es de vital importancia a la hora de fomentar la autoestima de los niños, reforzar y tener en cuenta sus pequeños grandes logros. Es esencial destacar sus cualidades pero sin dejar de lado todo el esfuerzo que haga el niño independientemente del resultado. Así, proyectamos en los más pequeños que el compromiso y el empeño es más importante que focalizarnos en el resultado.

  • Evita las comparaciones

Otro factor a tener en cuenta es evitar la comparación. Los adultos, tenemos tendencia a comparar a los más pequeños ya sea con sus hermanos o con sus compañeros de clase o de estudio. Cuando hacemos este tipo de comparaciones, estamos fomentando posibles celos, envidia, inseguridad y sentido de inferioridad.

Se trata de realizar críticas constructivas desde la individualidad, teniendo en consideración todas las áreas del niño evitando cualquier tipo de comparación ya sea positiva o negativa.

  • Dale responsabilidad

Otra manera de fomentar la autoestima en los niños, consiste en darles cierta responsabilidad dentro de sus posibilidades y en función de su edad. Debemos permitir que los pequeños de la casa participen en distintas tareas y decisiones del hogar.

De esta manera, estamos ayudando a que el niño se sienta autosuficiente, responsable y fomentamos su independencia y autonomía.

  • Enséñale que los errores son experiencias de aprendizaje

Parte de tener una mentalidad de crecimiento es reconocer que los errores son oportunidades para aprender. El que su hijo sepa que está bien fallar y que hay solución para los errores, puede ayudarlo a desarrollar la autoestima

  • Recuérdale que le quieres tal y como es

Los niños tienen que entender que su familia los quiere, independientemente de cómo se comporten. Los niños que tienen un apego estable desarrollan una mayor autoestima y, por lo tanto, una mayor disposición a explorar su mundo libremente. Recordarles a diario que se les quiere puede hacer mucho por su desarrollo personal.

 

Proyecto3 Psicólogos

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Bullying, acoso escolar… ¿Te suena verdad? Solo en España cerca del 30% de los niños y adolescentes de entre 6 y 17 años han estado involucrados en un episodio de este tipo, ya sea como víctima o como agresor. También se conoce que el 6% de los alumnos han sido víctimas directas del acoso escolar, a pesar de que solo 1 de cada 3 son capaces de denunciarlo.

¿Qué es el Bullying?

Se define la conducta bullying como la violencia mantenida, física o mental, guiada por un individuo en edad escolar o por un grupo y dirigida contra otro individuo también en edad escolar que no es capaz de defenderse a sí mismo en esta situación, y que se desarrolla en el ámbito escolar.

Entre el 25% y el 30% de los alumnos de primer ciclo de la ESO afirma haber sido víctima alguna vez de agresiones.

El acosador aprovecha un desequilibrio de poder que existe entre él y su víctima para conseguir un beneficio (material o no), mientras que el acosado se siente indefenso y puede desarrollar una serie de trastornos psicológicos que afectan directamente a su salud o incluso, en situaciones extremas, conductas autodestructivas

En este tipo de conductas están involucrados: el agresor, el agredido, el grupo de los propios escolares, la propia institución y las familias. El bullying es un tipo de trastorno que se puede incluir en alguna de las tipologías descritas por Terr para el trastorno de estrés postraumático en la infancia, en concreto en el tipo II o crónico y en el tipo III o mixto (crónico con fases de reactivación aguda).

Causas más comunes

Las causas que originan el bullying dependen de cada caso concreto, aunque suelen tener unas características comunes: el acosador escolar no tiene empatía y, por tanto, es incapaz de ponerse en el lugar del acosado y ser sensible a su sufrimiento.

El origen de la violencia del acosador puede venir causado por problemas sociales o familiares, que pueden provocar que el niño desarrolle una actitud agresiva y que en la adolescencia sea violento. Otros factores que pueden incidir son una situación socioeconómica desfavorable en casa, poca organización en el hogar o tensiones entre los padres.

Síntomas y tipos de Bullying

Existen una serie de señales que el niño acosado puede presentar y alertar a los padres y profesores en caso de que esté sufriendo bullying escolar:

  • Problemas de memoria, dificultad en la concentración y atención y descenso del rendimiento escolar.
  • Depresiónansiedad, irritabilidad, falta de apetito, dolor de cabeza, malestar generalizado, cansancio, sensación de ahogo, etc.
  • Dificultades para dormir, pesadillas o insomnio.
  • Aislamiento social, apatía e introversión.
  • Mantenerse en estado de alerta de manera constante.
  • No querer ir al colegio, ni juntarse con otros niños.
  • Faltar al colegio de forma recurrente.
  • Ideas e intentos de suicidio.

 

Según el documento Pautas para padres y madres ante el acoso escolar, de Save the Children, las formas que utiliza el acosador para intimidar a su víctima se dividen de la siguiente manera:

  • Acoso físico: El acosador golpea, empuja o utiliza algún instrumento para hacer daño físico a su víctima. También puede esconder sus cosas.
  • Acoso verbal: Consiste en insultar, poner motes, hacer amenazas o provocar a otro niño.
  • Acoso social: Este tipo de bullying se produce cuando el acosador decide aislar a su víctima difunde rumores, convence a otros niños para que no hablen con él o lo humillan en público para que el acosado se sienta aislado.
  • Acoso por internet o cyberbullyingEs un tipo de acoso escolar que ocurre a través de móviles, tabletas, ordenadores, etc. En estos casos el acosador suele enviar mensajes de texto o correos electrónicos desagradables; difundir rumores a través del email o en las redes sociales, o imágenes y vídeos denigrantes, así como crear perfiles falsos que pueden resultar embarazosos.

 

Por eso, desde Proyecto 3 Psicólogos, queremos darte herramientas para luchar contra el bullying. Hoy te presentamos esta pequeña guía para padres y docentes con algunos consejos básicos sobre cómo actuar frente al bullying:


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28 abril, 2022 EspecialidadesGeneral0

El desarrollo infantil es un camino lleno de altibajos: con la misma rapidez con que los niños hacen gala de sus avances también retroceden, casi siempre víctimas de los conflictos que les rodean

Sin embargo, existen determinadas circunstancias que se escapan del control de los padres y desbordan sus recursos para hacerle frente a la situación. Se trata de conductas que se convierten en una señal de alarma e indican que es necesario consultar a un especialista.

Una buena salud mental en la primera infancia es definida como la capacidad que tiene un niño para poder experimentar, regular y expresar sus emociones, asegurar unas buenas relaciones interpersonales, explorar el entorno y aprender todo lo necesario en el contexto de la familia, la comunidad y la cultura. Es decir, una buena salud mental infantil es sinónimo de un buen desarrollo social y emocional.

¿Qué es y de qué se encarga la Psicología Infantil?

La Psicología infantil se encarga del estudio del comportamiento del niño, desde su nacimiento hasta su adolescencia. Esta rama de la Psicología se centra en el desarrollo físico, motor, cognitivo, perceptivo, afectivo y social.

En la etapa infantil se tratan problemas como el retraso escolar, Hiperactividad, Eneuresis, Depresión infantil, Trastornos de la conducta y Terror nocturno, entre otros. Mientras que, en la adolescencia y juventud, cobra protagonismo la Patología de la sexualidad y el consumo de drogas junto a otras adicciones.

Los datos sobre salud mental de niños y adolescentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), nos muestran la magnitud del problema:

– El 50% de los trastornos mentales empieza a los 14 años o antes, pero la mayor parte de los casos no se detectan ni se tratan.

– La depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad entre adolescentes a nivel mundial.

– Los trastornos mentales representan el 16% de la carga mundial de enfermedades y lesiones en las personas de edades comprendidas entre 10 y 19 años.

 

¿Cuáles son los problemas psicológicos más comunes en los niños?

Trastorno de déficit de atención e hiperactividad

Es uno de los trastornos más comunes durante la niñez, además, dependiendo del tipo este puede durar hasta la adultez. Por lo general, los niños suelen tener problemas para concentrarse, sin embargo, esto debería mermar mientras crece. Si este problema persiste con el tiempo, es posible que sufra de trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDHA).

Ansiedad

Los niños pueden sufrir de ansiedad debido a un miedo o preocupación de alto nivel. Gracias a esto, es posible desencadenar una serie de inconvenientes sociales, escolares e incluso familiares. Esta inestabilidad emocional también la produce situaciones que han generado un estrés postraumático.

Conducta agresiva

Este inconveniente se presenta cuando el infante tiene el principal objetivo de hacer daño a un objeto o persona. En este caso se debe de tener sumo cuidado ya que hay grandes posibilidades de que lastime a algún compañero de clase.

Autismo

Este trastorno neuropsiquiátrico debe tratarse de la forma adecuada y dependiendo de la profundidad del mismo, será necesario aplicar medidas más estrictas. Por ello, el psicólogo debe estar presente para comprobar su diagnóstico e indicar a los padres las acciones y el tratamiento a seguir para mejorar la calidad de vida del niño/a.

 

Proyecto 3 Psicólogos

En nuestro centro de psicología de Proyecto3 Psicólogos nos reunimos un nutrido equipo de profesionales especializados en tratar con niños y jóvenes de todas las edades. Sea cual sea el problema que te preocupa    referente a tu hijo o hija podemos ayudarte.

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13 enero, 2022 Problemas infantiles1

Cada 13 de enero se celebra el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, un trastorno psicológico que afecta a más de 300 millones de personas en el mundo, siendo considerada como la primera causa mundial de discapacidad.

No se trata de un simple decaimiento en el estado de ánimo o emocional, ya que puede conllevar al surgimiento de otras enfermedades como estrés, fobias, ansiedad, trastornos obsesivos y en el peor de los casos conducir al suicidio. La depresión incide notablemente en las tasas de mortalidad. Impacta a personas de todas las edades y de manera muy significativa a adolescentes y personas de la tercera edad.

Depresión infantil: cómo afecta a niños y adolescentes

Se habla de depresión cuando la tristeza se vuelve persistente, o cuando presenta conductas que interfieren con las actividades normales de la vida diaria, afectan a sus intereses, tareas escolares o la vida familiar. Estas son solo algunas señales que pueden indicar que el niño padece depresión infantil.

La depresión infantil puede surgir a causa de «cambios importantes y estrés» como resultado de la pérdida de los padres, un divorcio, problemas familiares, etc.

La depresión extrema puede hacer que el niño piense en el suicidio o planee suicidarse. En los jóvenes de 10 a 24 años, el suicidio es la principal causa de muerte.

Algunos niños quizás no hablen acerca de sus pensamientos de desesperanza e indefensión, y es posible que no parezcan estar tristes. La depresión también podría hacer que un niño cause problemas o actúe sin motivación, de manera que los demás quizás no noten que está deprimido o lo cataloguen de manera incorrecta como alborotador o perezoso.

Síntomas de Depresión infantil

La depresión infantil tiene una sintomatología un tanto diferente a la que manifiestan adultos y adolescentes. Los niños suelen mostrar:

  • Irritabilidad, más que tristeza o desesperanza
  • Reaccionan a la mínima y de una manera desmedida.
  • Tienden a minusvalorarse.
  • Desarrollan fobias.
  • Sufren alteraciones del sueño.
  • Aumento de sensibilidad ante breves separaciones
  • Empiezan a tener problemas en el colegio: suspenden y no hacen los deberes.
  • No les apetece jugar, pierden el apetito, están cansados.

¿Cuáles son las causas de la Depresión infantil?

La depresión infantil, como la mayoría de los trastornos mentales, tiene un origen multifactorial. Entre los muchos factores, la herencia genética juega un papel determinante. Entre el 60 y el 80% de los niños que sufren depresión grave o moderada suelen tener antecedentes familiares de trastornos afectivos.

En el caso de la depresión más leve, pueden influir, entre otras circunstancias, el ambiente familiar inestable, conflictivo, problemas escolares de integración social; o experiencias traumáticas, como pérdidas de personas de referencia, o como por ejemplo, el bullying.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico y tratamiento de los niños con depresión debe realizarse por parte de un equipo de profesionales con experiencia en esta enfermedad. Es un problema relativamente frecuente pero que con el correcto enfoque y tratamiento tiene buenos resultados. El trabajo coordinado con los padres es esencial para conseguir solucionar el problema.

 

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Para algunos padres no hay duda, los Reyes Magos forman parte de la magia de la Navidad  y de la infancia, por lo que hay que hacer el máximo por conservar esta tradición. Para otros, lo consideran mentir a los niños, lo que podría derivar en un sentimiento de traición. Y eso nos genera la duda, ¿es positivo creer en los reyes magos?

La navidad y todo lo que le rodea, momentos en familia, regalos, villancicos, la llegada de los Reyes Magos…Forma parte de la tradición popular y pasa de generación en generación, perpetuando las costumbres de padres y familias. La llegada de sus mágicas majestades pone punto final a esta mágica época del año, haciendo felices a los pequeños y mayores de la casa.

Tradiciones e infancia

Suele ser algo común en la infancia de todos: escribir la carta a sus Majestades, limpiar los zapatos, dejarles un poco de leche y galletas para los camellos, ir a ver la cabalgata. Son momentos únicos de nuestra infancia que forman parte de la magia de la Navidad. Los que han vivido estos momentos generalmente quieren transmitírselos a sus hijos y compartir los mismos bonitos recuerdos y sentimientos.

Es una tradición que ayuda en el proceso de crecimiento y maduración de los más pequeños. Como un proceso normal de aprendizaje, descubrirá a su propio ritmo que los Reyes son los padres. La frustración o decepción es inevitable, pero no es dañina, pues al niño le está ayudando a madurar y a ir comprendiendo otras facetas de la vida y otros recursos que no tenía.

¿Cómo y cuándo decir la verdad a los hijos sobre los Reyes Magos?

Según los expertos, los niños son capaces de pensar de manera abstracta a partir de los 7 años y, por lo tanto, la edad en la que pueden entender mejor que los Reyes no son reales ronda de los 7 a 11 años, que es en realidad cuando la mayoría de ellos lo descubren por sí mismos o se entera por sus padres.

Hasta el momento, ningún estudio psicológico ha indicado que los niños padezcan secuelas o guarden rencor a los padres, por haberles ocultado la verdad tanto tiempo.

No obstante, no hay una “mejor” edad para que tus hijos descubran la verdad detrás de esta bonita y fantasiosa ilusión que la sociedad hemos creado. Por ello, lo mejor es tomarlo como algo natural, evitando las mentiras y actuando de maneral normal ante las sospechas, preguntas o incluso certezas que puedan formular los más pequeños de la casa.

Desde Proyecto 3 Psicólogos os dejamos unos útiles consejos para evitar conflictos y enfados de los niños:

  • Si un día tu hijo o hija te pregunta sobre le tema por qué ha oído o sospecha algo, no le mientas. Pregúntale qué cree o qué le han contado y así sabrás hasta dónde llegan sus sospechas y podrás responderle con la verdad.

 

  • Puede que lo tenga muy claro, si es así, puedes explicarle que es una tradición, que se hace para mostrar valores como el amor, la bondad, la generosidad. Y que no tiene por qué desaparecer ahora que lo sabe y más si hay más niños pequeños en la casa.

 

  • Si se enfada, acepta su opinión y su sentimiento, no se lo niegues, y permítele que se exprese y pregunte. Luego podéis explicadle que lo último que queríais era mentirle y hacerle enfadar, y que todo responde a un juego, a una leyenda, a una tradición.

 

En definitiva, solo tú y tu familia tenéis derecho a decidir cómo queréis que vuestros hijos vivan la Navidad, y no tiene por qué ser de la forma tradicional. Como siempre, en la educación no hay recetas, depende de la elección y el criterio de cada uno. Lo que es importante para un niño no es sólo creer o no en los Reyes Magos sino qué valores acompañan a esta figura. Cuál es el mensaje que le transmiten sus padres y qué representa para ellos esta referencia navideña.


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Para tener una buena empatía en la edad adulta, es recomendable generar un tipo de apego sano en la infancia. Por eso, es de vital importancia intentar generar un apego seguro entre los niños y los padres. En nuestro bienestar y en nuestra salud mental, el apego tendrá un papel crucial. Por ello, es importante conocer qué es el apego, sus tipos y su influencia en la salud mental y emocional.

¿Qué es el apego?

En lo relativo a los primeros años de vida, se entiende como apego el vínculo emocional y conductual más importante en la primera infancia, además del vínculo afectivo, es decir, el sentimiento que une al niño con una o varias personas del sistema familiar.

En la primera infancia, se crean los primeros lazos afectivos, los primeros aprendizajes y el primer eslabón de la personalidad. En la adolescencia, el vínculo fomentará la autoestima y la percepción del yo, unido al crecimiento personal y madurativo. En la etapa adulta, se ampliará el circulo afectivo y se crearán nuevos vínculos afectivos con personas hasta entonces desconocidas pero que se convertirán en relaciones afectivas como es la pareja.

¿Por qué es tan importante?

El apego es clave en el desarrollo psicológico de un niño y en la formación de su personalidad porque:

  • Es una necesidad del ser humano, tan importante como el comer o el respirar.
  • La calidad del apego influye en su comportamiento y en su desarrollo futuro.
  • Le da seguridad, autoestima, confianza, autonomía, efectividad para enfrentarse al mundo que le rodea.

Tipos de apego

1. Seguro

La figura de apego es el padre o la madre que es capaz de responder adecuadamente a las señales emocionales del niño. En este tipo de apego, el niño comprende bien los sentimientos y los puede regular; buscan la proximidad y contacto; tienen expectativas positivas; muestran actitudes de cooperación y empatía; son fácilmente reconfortados por las figuras de apego; son personas socialmente competentes y muestran una ansiedad normal en separaciones.

2. Ansioso-ambivalente

Lo compone padres que son cariñosos pero no saben entender bien al bebé; juegan menos, hay menos contacto; son duras y egoístas y menos sensibles; responde sólo a las condiciones negativas del niño (si un niño se queja); hay menos contacto. El niño muestra una ansiedad intensa; son difícilmente consolados por la figura de apego; muestra rabia anticipada; no accede a reglas fácilmente; ignoran sus estados emocionales y hay comportamiento antisocial en la adolescencia.

3. Evitativo

Aquí hay padres irresponsables, rechazantes, intolerables con los niños, piensan que todo lo que hace el niño está mal, hay continuas conductas de cólera y rechazo. El niño tiene escasa o nula ansiedad por la separación; no quiere ver a su madre con personas extrañas; evita los rechazos y castigos; el niño nota que no se le quiere, que molesta; son menos cooperativos y más agresivos.

4. Desorganizado

Está presente cuando hay padres que maltratan física y psicológicamente al niño, manipulan a su hijo. El niño está desorientado, se aproxima a la figura de apego pero con evitación de mirada; no están motivados por alcanzar metas o conductas determinadas (están llenos de miedo y angustia); temen a su figura de apego y buscan a otras personas como médicos o enfermeras; son más probables a tener problemas de conducta y de agresividad.

Hay diferentes maneras de estimular o generar un apego seguro entre los progenitores y los niños. Algunas de las recomendaciones más importantes son:

  • Sensibilidad. Responder de forma rápida y apropiada a las señales y peticiones del niño.
  • Actitud positiva. Expresar una emoción positiva y afecto hacia el niño.
  • Sincronía. Estructurar interacciones recíprocas y nuevas con el niño.
  •  Mutualidad. Estructurar interacciones en las que los progenitores y el niño atienden a lo mismo.
  • Atender estrechamente y proporcionar apoyo emocional a las actividades del niño.
  • Estimulación. Dirigir frecuentemente acciones hacia el niño.

El apego tiene un papel muy importante a lo largo de todo el ciclo vital por lo que establecer adecuados vínculos de apego con personas adultas que nos cuiden y eduquen, así como vínculos de amistad con iguales con los que compartamos experiencias y juegos, es fundamental para el desarrollo emocional.


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Si la psicología se centra en el estudio del comportamiento, la psicología infantil se encarga de estudiar el comportamiento del niño, desde su nacimiento hasta su adolescencia. De esta forma, esta rama de la psicología se centra en el desarrollo físico, motor, cognitivo, perceptivo, afectivo y social.

La psicología infantil tiene como objetivo resolver los problemas que puede tener el pequeño, así como lograr establecer en él una autoestima sana, estimular su desarrollo, y dotarle de herramientas eficaces para convertirse en su mejor versión de adultos.

Además, no sólo se trabaja a nivel individual con el niño. Los padres son un elemento crucial para el abordaje de la terapia. También se forma y aconseja a los padres para que sepan comprender y lidiar con las dificultades que presenta el pequeño.

Por otro lado, la psicología infantil también ayuda a identificar aptitudes. De tal, la terapia puede efectuarse en su totalidad; por un lado, trabajar el déficit o problema que padece el niño, y por otro lado estimular y fomentar talentos innatos para conseguir su máximo desarrollo

 

¿Cuáles son las funciones del psicólogo infantil?

La intervención psicológica a los más pequeños exige técnicas, tanto de evaluación como de intervención, muy diferentes a las utilizadas con adultos. El psicólogo infantil debe contar con un conocimiento profundo en diversas áreas, además de en Psicopatología Infantil, como es la Psicología Evolutiva, la Psicología de la Educación o la Neurología. En Proyecto3 Psicólogos tenemos expertos en todas estas áreas para brindar a nuestros pacientes el mejor tratamiento posible.

 

Los 5 problemas más frecuentes en la infancia

  • Bullying

Solo en España cerca del 30% de los niños y adolescentes de entre 6 y 17 años han estado involucrados en un episodio de este tipo, ya sea como víctima o como agresor. Se define la conducta bullying como la violencia mantenida, física o mental, guiada por un individuo en edad escolar o por un grupo y dirigida contra otro individuo también en edad escolar que no es capaz de defenderse a sí mismo en esta situación, y que se desarrolla en el ámbito escolar.

  • Depresión infantil

Este trastorno se caracteriza por una alteración en el estado de ánimo del menor. Esto puede asumirlo en un profundo estado de tristeza o padecer cambios bruscos de humor.

  • Amigos imaginarios

Pese a que este fenómeno enriquece la imaginación y la interacción social, es importante observar cómo evoluciona el problema. Los «amigos imaginarios» suelen ser casos idealizados como duendes, hadas o superhéroes, o amistades invisibles con las que jugar.

  • Trastorno por déficit de atención e hiperactividad infantil (TDAH)

Este trastorno del comportamiento está caracterizado por la distracción, periodos de atención transitoria, inquietud e inestabilidad emocional, hiperactividad y conductas impulsivas.

  • Divorcio de los padres

El divorcio de los padres puede provocar en el niño un importante impacto emocional. La separación puede provocar diferentes actitudes que afectan a los distintos ámbitos de su alrededor: sociabilidad, autoestima, estudio, comportamiento, etc.

 

¿Cómo saber si tu hijo necesita ir al psicólogo?

Es normal y algo común dudar sobre el criterio a seguir para saber si nuestro hijo necesita ayuda psicológica. Normalmente, son los propios padres quienes detectan un comportamiento anómalo en el menor. Mientras que, otras veces, son los profesores del colegio del niño quienes perciben el problema e informan a la familia.

Algunas de las señales que debemos observar en nuestros hijos son:

  • Cambio repentino de la conducta
  • Empeoramiento significativo en el rendimiento escolar
  • Dificultades en la lectura y en la escritura
  • Empeoramiento repentino del rendimiento escolar
  • Aislamiento de sus compañeros de clase, familiares o amigos
  • Hiperactividad
  • Impulsividad excesiva
  • Problemas de aprendizaje o de atención
  • Llamadas de atención de los tutores del colegio
  • Falta de atención
  • Ansiedad ante la separación con los padres

 


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La terapia ocupacional es cada vez más una especialidad conocida y necesaria en muchos ámbitos de nuestra sociedad, ya que sus tratamientos pueden ser útiles desde la infancia hasta la vejez. Pese a que sus inicios se remontan a tiempos milenarios, aún muchos terapeutas se ven obligados a reivindicar su trabajo y su importancia dentro de la recuperación, adaptación y desarrollo de las personas. 

¿Cuál es el origen de la Terapia Ocupacional?

Hay registros que indican que la ocupación, como terapia, se empleaba ya en el año 2600 A.C. en la antigua China. Posteriormente los egipcios, los griegos o los romanos, la utilizaron con distintas connotaciones. Por desgracia esta técnica desaparece temporalmente durante la Edad Media, pero resurge en el Renacimiento con la creación del primer hospital psiquiátrico de Europa en Valencia en 1409.

Entre los siglos XVIII y XIX se comienza a utilizar la terapia ocupacional como herramienta para el abordaje de personas con enfermedades mentales. Se observó que la ocupación organizaba su vida, generando rutinas y con ello se reducían las conductas desadaptadas. Sin embargo, no fue hasta el final de la II Guerra Mundial cuando se reconoció la terapia ocupacional como una profesión.

¿Qué es la terapia ocupacional?

La Terapia Ocupacional (T.O) es, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS), «el conjunto de técnicas, métodos y actuaciones que, a través de actividades aplicadas con fines terapéuticos, previene y mantiene la salud, favorece la restauración de la función, suple los déficit invalidantes y valora los supuestos comportamentales y su significación profunda para conseguir la mayor independencia y reinserción posible del individuo en todos sus aspectos: laboral, mental, físico y social».

La terapia ocupacional es una profesión sanitaria, cuyo objetivo es conseguir que las personas con alguna restricción en la participación dentro de su entorno, puedan desarrollar sus actividades de la vida cotidiana de forma independiente y autónoma. Los terapeutas ocupacionales tratan de facilitar que cada persona haga y elija las actividades que le interesan, independientemente de sus condiciones físicas o psíquicas.

Tratamientos individualizados

Una de las señas de identidad de la terapia ocupacional es que el tratamiento se basa en las necesidades concretas que tiene cada paciente en su día a día. Así, las sesiones son totalmente individualizadas.

La figura del terapeuta ocupacional suele relacionarse con la tercera edad: de hecho, en España es en este ámbito en el que la profesión tiene más presencia. Pero las personas que pueden beneficiarse de la terapia ocupacional son muchas y con trastornos muy variados: desde un bebé que ha nacido prematuro y necesita estimulación sensorial a un adulto que se ha fracturado un fémur, pasando por un afectado por ictus o por alguien con esclerosis múltiple, solo por poner algunos ejemplos.

Tipos de terapias

Los profesionales que desarrollan esta profesión, están dotados de unos conocimientos socio-sanitarios englobados dentro del ámbito de la rehabilitación, los cuales permiten la intervención en tres ámbitos: automantenimiento, productividad y ocio de la persona.

Por lo general, los terapeutas ocupacionales que trabajan con niños, lo hacen porque no han alcanzado el desarrollo que se espera para su edad. Quizá estos niños no son capaces de jugar con sus juguetes, de realizar las tareas que se le pide en el colegio o no se relacionan con otros niños. Los terapeutas tratan de estimular la adquisición de esas habilidades directamente con el niño, pero también ayudan a la familia a que se sienta segura aportando los mejores cuidados a su hijo.

Cuando se trabaja con personas adultas, suele ser debido a la presencia de alguna patología, que restringe su autonomía. Puede ser por distintos motivos:

  • Patologías neurodegenerativas: Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple, ELA, etc.
  • Patologías neurológicas sobrevenidas: ictus, traumatismo craneoencefálico, lesión medular, etc.
  • Lesiones traumatológicas (amputaciones) o reumáticas (artritis, artrosis).
  • Patologías psiquiátricas.
  • Discapacidades congénitas, que permanecen en la edad adulta: Síndrome de Down, parálisis cerebral, afectación de la visión, audición, etc.

¿Qué hace un terapeuta ocupacional?

Dependiendo de la edad y la patología que aborden, los terapeutas ocupacionales actúan como rehabilitadores integrales, es decir, ayudan a los pacientes a dominar las actividades básicas de su día a día tales como vestirse, comer o utilizar el baño solos.

Dentro de sus funciones destacan:

  • Valorar las capacidades y limitaciones de cada persona.
  • Elaborar y evaluar los programas de tratamiento de rehabilitación, marcando los distintos objetivos.
  • Entrenar con el paciente las actividades básicas de la vida diaria.
  • Prescribir y entrenar en el uso de órtesis, prótesis y otras ayudas técnicas.
  • Elaborar programas de adaptación del entorno y la eliminación de barreras arquitectónicas.
  • Capacitar al individuo para lograr el mayor grado de reinserción socio-laboral posible como miembro activo dentro de su comunidad.

 

Expertos en Terapia Ocupacional

Proyecto 3psicólogos pertenece a una red de centros interdisciplinar en el que un equipo de Terapeutas Ocupacionales y Fisioterapeutas trabajan de forma coordinada con otros profesionales de la salud mental y del desarrollo tales como psicólogos, logopedas, psiquiatras, neuropsicólogos y fisioterapeutas, porque nuestra prioridad es tu bienestar.

Nuestros terapeutas

Diplomada en Terapia Ocupacional por la Universidad Rey Juan Carlos. Tania tiene formación en INTEGRACIÓN SENSORIAL por la UNIVERSIDAD SUR DE CALIFORNIA –AYTONA, en intervención en TEA y en terapia BOBATH en adultos. Más de cinco años de experiencia en atención temprana y en pacientes con daño cerebral y población geriátrica. Experiencia en intervenciones asistidas con animales.


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Seguro que has oído hablar de la Logopedia o conoces a alguien ha acudido al Logopeda, pero ¿Sabes a qué se dedica la Logopedia y cómo ayuda a las personas? La logopedia es una especialidad que se dedica al diagnóstico, prevención y tratamiento de alteraciones del habla y del lenguaje. El término logopedia proviene del griego y está compuesto por dos palabras: logos, palabra, y paideia, educación. Por tanto, se puede decir que la logopedia consiste en la educación de la palabra.

 

¿Qué es la Logopedia? Funciones y ámbitos de trabajo

La logopedia es la ciencia que estudia los trastornos de lenguaje y audición en niños y adultos. En los más pequeños es una gran ayuda para que mejoren su comunicación. Es una disciplina dinámica y en continuo desarrollo. El logopeda no solo puede tratar algunos trastornos del habla, como la disfemia, sino que también puede mejorar las dificultades comunicativas, ya sean derivadas de problemas de la voz, el habla, el lenguaje o la audición.

Las metas de un logopeda son muy distintas en función de las dificultades del paciente: desde enseñar a un profesor a respirar y hablar correctamente para prevenir daños en sus cuerdas vocales, pasando por ayudar a un niño a pronunciar el fonema /r/; o ayudar a afrontar los problemas de comunicación de una persona con afasia, etc.

 

Trastornos del lenguaje y de la lecto-escritura:

  • Afasia: Es un trastorno del lenguaje adquirido, tanto en su vertiente expresiva como en la comprensiva, que aparece como consecuencia de una lesión cerebral en una persona que ya había desarrollado la función lingüística.
  • Anomia: Trastorno del lenguaje que reduce la expresión oral. Dificultad de acceder al léxico, o nombrar las cosas por su nombre, similar a la sensación de “tener constantemente la palabra en la punta de la lengua”.
  • Alexia: Pérdida parcial o total de la capacidad lectora previamente adquirida resultante de una lesión cerebral.
  • Agrafia: Pérdida o alteración de la capacidad para producir lenguaje escrito, debido a una lesión cerebral adquirida.
  • Acalculia: Incapacidad para utilizar cifras y números así como para efectuar operaciones aritméticas.

 

Trastornos del habla: 

  • Apraxia del habla: trastorno de la ejecución de los movimientos para el habla aprendidos y que no puede explicarse por debilidad, incoordinación o pérdida sensorial o por incomprensión o desatención de la orden.
  • Apraxia orofacial: Dificultad en controlar los órganos relacionados con la articulación (lengua, labios, mandíbula.. etc.) o de emitir sonidos simbólicos. Asociada a la afasia de Broca o Global.
  • Anartria: Trastorno motor del lenguaje, caracterizado por una pérdida de la capacidad de articulación del lenguaje consecuente a una lesión cerebral. Se pierde la capacidad de poder movilizar voluntariamente los órganos fonadores: maxilares, labios, lengua, diafragma, músculos intercostales, laringe.
  • Disartria: Conjunto de trastornos motores del habla caracterizados por: debilidad muscular, incoordinación, lentitud o exceso de velocidad / tono en el movimiento de la musculatura implicada en la respiración, la fonación, la resonancia y la articulación, de origen neurológico.

 

Trastornos de la voz: 

  • Disfonía: Es la alteración de la voz en cualquiera de sus cualidades, intensidad, tono y timbre.
  • Hipofonía: Disminución en la intensidad de la voz de origen neurógeno.
  • Parálisis unilateral de cuerda vocal en abducción.

 

Trastornos de la deglución: 

  • Disfagia: Trastorno de la deglución caracterizado por una dificultad en la preparación del bolo alimenticio y/o en el desplazamiento de éste desde la cavidad oral hasta el estómago, con riesgos de atragantamiento y malnutrición, adquirido por trastorno neurológico (por traumatismo, ictus) o por avanzada edad (presbifagia).

 

Expertos en logopedia

En Proyecto 3 Psicólogos contamos con una amplia experiencia en este campo y una metodología de trabajo eficaz y adaptada siempre a las necesidades específicas de cada paciente.

  1. Contamos con pruebas estándar y baremadas para detectar la presencia de una patología concreta dentro del amplio rango de trastornos del habla, la voz, el lenguaje, etc.
  2. Completamos esta información con una entrevista personal que nos ayuda a terminar de definir el problema específico.
  3. Finalmente aplicamos el tratamiento logopédico más conveniente a cada paciente según los objetivos que queramos alcanzar.
  4. A lo largo de todo el proceso, nuestros expertos en logopedia realizan entrevistas con el paciente (y con la familia, en el caso de ser un niño) para hacer seguimiento del progreso y éxitos alcanzados.

 

Nuestros Logopedas

  • Susana Pellico del Castillo

Logopeda por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en evaluación y trastornos relacionados con el lenguaje, habla y lectoescritura. Diplomada en Magisterio Educación Infantil. Experta en Lengua de señas española  por el CSIM (Curso Superior  de Idiomas Modernos). Máster Postgrado de “Tratamiento educativo a la Diversidad”

  • Nélida Nevado Fernandez

Grado en Logopedia por la Universidad Complutense de Madrid con el itinerario trastornos de origen neurológico. Certificado de profesionalidad en promoción e intervención socioeducativa con personas con discapacidad


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