BLOG    |   Trabaja con nosotros    |   Contacto   |   Llámanos: 910 14 95 75



BLOG

WEB-p3-14-2.png

18 enero, 2022 General0

¿Cuántas horas te pasas pegado al móvil? ¿Tus hijos no se desconectan de Instagram o TikTok? Las redes sociales se han instaurado en nuestras vidas para quedarse. Cada vez son más las personas que utilizan estas aplicaciones, ya sea Facebook, WhatsApp u otras. Sin embargo, aunque pueden ser un buen recurso para pasar el tiempo, si se utilizan en exceso o se hace un mal uso de ellas, pueden tener graves consecuencias para la salud mental de estas personas.

Efectos negativos de las RRSS en la salud mental

Las redes sociales tienen muchos beneficios para las personas, pero también pueden suponer un riesgo si no se utilizan de forma controlada.  Si las redes se utilizan de una manera excesiva pueden aparecer diversos problemas.

Es más, muchas investigaciones realizadas al respecto como, por ejemplo, la de Jiménez y Pantoja (2007) puso de manifiesto que el empleo excesivo de las RRSS puede provocar dependencia psicológica.

A continuación, os indicamos algunas de las consecuencias o efectos negativos de un uso abusivo de las redes sociales:

  • Las personas que efectúan un uso excesivo pueden presentar sintomatología ansiosa. Esto ocurre, por ejemplo, cuando tienen deseo de conectarse y no pueden.
  • Depresión. Como otras adicciones, el empleo excesivo pude provocar sentimientos de tristeza o depresión.
  • Trastornos del sueño. Entre otros motivos, el utilizar dispositivos electrónicos justo antes de irse a dormir puede provocar problemas de sueño. Además, muchas personas utilizan la noche para poder conectarse.
  • Como hemos comentado más arriba el uso excesivo puede generar dependencia. Cuando esto ocurre podríamos estar hablando de que se produce una adicción conductual.
  • El acoso está tomando nuevas formas y una de ellas es realizar a través de redes sociales.
  • Imagen corporal. Hay investigaciones que concluyen que a mayor uso de las redes sociales mayor es también la insatisfacción con el propio cuerpo.
  • FOMO significa ansiedad por estar desconectado. Estas personas, cuando no están conectadas, sienten ansiedad porque piensan que se están perdiendo cosas que están ocurriendo en redes.
  • El potenciar el empleo de las redes puede hacer que descuidemos otras áreas sociales y que dejemos de lado las relaciones “presenciales”.
  • Baja autoestima. Como en el caso de la insatisfacción con la imagen corporal, también hay estudios que concluyen que, a mayor uso de redes, menor autoestima.

Si analizamos el Estudio de Redes Sociales 2021 elaborado por ELOGIA podemos extraer las siguientes conclusiones:

  • El 80% de las personas de entre 16 y 70 años usa las RRSS
  • Del total de usuarios de redes sociales:
    • El 17% tienen una edad de entre 16 y 24 años
    • El 35% tienen una edad de entre 25 y 40 años
    • El 33% tienen una edad de entre 41 y 54 años
    • El 16% tienen una edad de entre 55 y 70 años
  • Las personas de menos de 40 años son las que más tiempo pasan conectadas a las RRSS
  • El objetivo del uso de las redes es entretenerse (81%), interactuar con otras personas (72%) e informarse (66%)
  • El teléfono móvil es el dispositivo que el 97% de las personas usan para conectarse a las RRSS
  • De media cada usuario pasa 1 hora y 21 minutos al día en las redes

El uso de redes sociales está relacionado con un aumento en las tasas de ansiedad, depresión y problemas del sueño entre los jóvenes.

Así lo afirma el informe titulado Status Of Mind, examining the positive and negative effects of social media on young people’s health publicado por la RSPH (Royal Society for Public Health) y el Movimiento por la salud de los jóvenes (Young Health Movement).

El informe pone de relieve las potenciales consecuencias que puede tener el uso de los medios sociales para la salud mental de los jóvenes. A continuación, recopilamos las conclusiones más destacadas del informe:

  • Potenciales efectos adversos de los medios sociales

– El 91% de los jóvenes de 16 a 24 años usan Internet para acceder a las redes sociales.

– Se estima que la adicción a las redes sociales afecta a un 5% de los jóvenes, considerándose estos medios más adictivos que los cigarrillos y el alcohol.

– Las tasas de ansiedad y depresión en los jóvenes han aumentado un 70% en los últimos 25 años.

– El uso de redes sociales está relacionado con un incremento en las tasas de ansiedad y depresión, con dificultades del sueño, y con problemas de autoimagen.

– El ciberbullying o acoso cibernético es un problema creciente: 7 de cada 10 jóvenes afirman haberlo experimentado.

– Miedo a ser ignorado (missing out), caracterizado por la necesidad de estar constantemente conectado con las actividades de otras personas, para no “perdérselas”.

Además de las consecuencias negativas comentadas anteriormente, para los jóvenes el uso de las redes sociales puede tener otros riesgos como a: ciberbullying, contacto con personas no conocidas, grooming, sexting, extorsión, retos virales peligrosos, contenido inapropiado para su edad, pérdida de tiempo dedicado al estudio, etc.

Hoy en día existen diversas aplicaciones de control parental que pueden ayudaros a observar y controlar el contenido que consumen los más pequeños. Además, también es importante realizar una correcta educación sobre qué son las redes sociales y cuáles son sus peligros, establecer un horario de conexión, compartir tiempo con ellos cuando están en redes, asegurarse de que no comparten información o fotos comprometidas, etc.

Proyecto3 Psicólogos nace de la experiencia profesional en clínicas interdisciplinares del sector psicológico, pedagógico y de la salud, para obtener una evaluación completa y pormenorizada de nuestros pacientes, siendo nuestra prioridad mejorar tu bienestar en el menor tiempo posible.

Nos distingue un enfoque interdisciplinar desde el que atendemos todas las necesidades educativas, psicológicas y funcionales del desarrollo infanto juvenil o adulto.


Diseno-sin-titulo-15.png

25 mayo, 2021 Patologías1

Las nuevas tecnologías forman parte de nuestra vida, de nuestro día a día. Ya sea por ocio o por trabajo, cada día utilizamos nuestro teléfono móvil, el portátil y/o la tablet. Esto a simple vista no parece un problema, pero puede convertirse en un trastorno de adicción y dependencia. Debemos prestar especial atención en la infancia y adolescencia. Por ello, hoy hablamos de la adicción al móvil y las claves para detectarlo en nuestro entorno.

Cada vez son más las personas que hacen uso de dispositivos electrónicos y permanecen conectadas muchas horas al día.  El tiempo medio que invertimos en las nuevas tecnologías es de más de cinco horas diariassiendo el uso del teléfono móvil una de las adicciones más frecuentes. Con la pandemia provocada por el coronavirus y el tiempo de confinamiento, se han acentuado estas adicciones y los más pequeños han pasado más horas de lo común conectados. Por ello, debemos controlar el consumo de los dispositivos digitales más que nunca y promover una conexión sana y responsable.

Mi hijo es adicto al móvil: las claves para detectarlo

Puede que hayas detectado que tu hijo o hija pasa muchas horas pendiente del móvil, jugando, viendo vídeos en Youtube, chateando con sus amigos…La edad a la que los niños acceden a las nuevas tecnologías cada vez es más baja y una mala gestión de estos dispositivos puede desencadenar en adicciones y otro tipo de trastornos.

Los síntomas que pueden indicar indican que nuestro hijo tiene una adicción móvil son:

  • El niño pasa cada vez más tiempo conectado al móvil.
  • Aparecen sentimientos de irritabilidad, ansiedad y agresividad cuando no está en contacto con su teléfono, que desaparecen cuando vuelve a tener acceso.
  • Cambios de humor.
  • Alteraciones en el sueño y la alimentación.
  • El niño deja de realizar otras actividades por estar con el móvil (salir a la calle, hacer los deberes, ver la televisión, dormir…).

Es complicado establecer un punto a partir del cual podría hablarse de adicción, pero algunos especialistas afirman que, en niños menores de 12 años, estar más de tres horas conectados podría considerarse un comportamiento adictivo. Para prevenir estas conductas adictivas es recomendable que los niños entre 6 y 9 años no pasen más de 30 minutos al día con los dispositivos electrónicos; entre 8 y 14 años, la recomendación es de una hora y a partir de los 14 años puede extenderse a las dos horas.

Enseñar a utilizar el móvil a los niños

En el ámbito de las adicciones, la educación es la mejor manera de evitar que nuestros hijos desarrollen un problema con sus móviles o tablets. Dentro de su educación, debemos enseñarles a consumir de forma responsable estos dispositivos electrónicos, intentando que estén conectados el menor tiempo posible y que consuman contenidos, vídeos o lecturas que puedan ayudarles en su aprendizaje, aunque sin omitir la parte más lúdica y de entretenimiento.

Sobre todo, debemos intentar retrasar el uso del móvil en nuestros hijos. Debemos dar tiempo al celebro de los niños a que madure y desarrolle su capacidad de autocontrol antes de darles acceso al teléfono. Y esto es especialmente importante ya que casi la mitad de los niños españoles de entre 11 y 14 años ya tiene smartphone según el Instituto Nacional de Estadística.

 

Según el Terapeuta Ocupacional y colaborador de Proyecto 3 Psicólogos, Nelsón Ochoa, es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:

  • Evitar en la medida de lo posible el uso de pantallas digitales  a niños entre 1 – 4 años de edad.
  • Sustituir el uso pantallas por lo menos una hora antes de dormir por actividades más calmadas o relajantes como: una ducha caliente, leer algún cuento, música instrumental, yoga para niños.
  • Dar prioridad a contenidos educativos y adaptarlos según las edades.
  • Facilitar estrategias educativas de autorregulación, antes de facilitar dispositivos electrónicos como mecanismo de autocontrol.
  • Tener un plan u horarios estructurados para el uso de pantallas en el hogar.
  • Recordar como adultos responsables que demasiado tiempo en las pantallas deriva en oportunidades perdidas de experiencias de juego, las cuales repercuten directamente en el aprendizaje.
  • Sustituir el tiempo de pantallas por actividades lúdicas, juegos al aire libre, actividades recreativas y lectura.
  • Apagar los dispositivos en casa durante los momentos familiares, de esta manera aprenderán a valorar en calidad y calidez el tiempo con sus padres (esto incluye a los mayores).

 

En Proyecto3 Psicólogos queremos ayudarte a ti y a tus hijos a detectar posibles patologías y trabajar por superar cualquier problema. Somos un equipo interdisciplinar que atiende todas las necesidades educativas, psicológicas y funcionales del desarrollo infantil, juvenil o adulto.

Si quieres más información, contacta con nosotros en el teléfono+34 655 80 67 61 o a través del mail  secretaria@proyecto3psicologos.com


Dirección

Miguel Ángel 24, 3º interior izq. 28010

Teléfono

910149575 / 665806761

Horario

Lunes – Viernes, 08:00 – 20:30 Sábado, 10:00 – 14:00
Más Información y Cita
whatsapp Whatsapp
Call Now Button¡Llámanos!